REFLEXIÓN DE NUESTRO SOCIO JOSE MARÍA

Si bien es cierto que, en la mayoría de los casos, quienes practican el

Atletismo son nuestros hijos/as, debiéramos los padres y madres saber y entender que es lo que buscamos y que es lo que queremos conseguir, pues pienso que esta falta de formación o entendimiento nos hace, en la inmensa mayoría de los casos, fracasar en las buenas intenciones iniciales y frustrar el correcto desarrollo y fin de un deporte como este.

Aunque siempre manifestamos que lo que queremos para nuestros hijos/as es que “practiquen” un deporte y así quitarlos de otras cosas o que se desarrollen adecuadamente en el aspecto físico, para lograrlo, ello debe ser compatible con la finalidad del Atletismo que es básicamente la constante superación personal, porque sino no entenderán que ¿para que tanto moverse con lo bien que se está tumbado con el ordenador o la play?

No se trata que tengamos en casa grandes campeones olímpicos, sino que sepan ellos y nosotros de qué va el Atletismo y lo vivan en consecuencia.

Debemos enseñarles, y aprender nosotros primero, que el Atletismo es constancia y perseverancia, es mejora y suma día a día, es progresión y esfuerzo en busca de una satisfacción, es alcanzar una meta con nuestro entreno diario, sin que esto tenga porque suponer un sacrificio inútil o una actividad molesta, aburrida, penosa, cansina, agotadora o simplemente indeseable.

El Atletismo debe ser la búsqueda de una meta alcanzable y realista con una voluntad propia y no impuesta de conseguirla. No es ganar una copa o medalla, ni superar a nadie, sino superarnos a nosotros mismos.

Y la mejor y única forma de lograr esa satisfacción es el entreno. Y es aquí donde los padres y madres debemos estar con los atletas, porque la mejor forma de disfrutar del Atletismo es progresar y solo se progresa entrenando y solo se disfruta si los resultados acompañan al esfuerzo que le pongamos.

Está claro que todo entrenamiento empieza de lo menos a lo más. Será poco exigente al principio y el mismo se irá incrementando hasta que nos compense con la consecución de resultados. Para que esto sea así solo existe una premisa a cumplir y que se define por una palabra que ya ha salido anteriormente: constancia.

La constancia nos previene lesiones, malos humores, actitudes de desgana y ello en base a que nunca podemos perdemos un entreno pues si es así ello nos supondrá que saltarnos un escalón nos hará que al día siguiente tengamos que subir dos de golpe y una vez no lo notaremos, pero al cabo de una temporada ello nos hará que podamos fracasar y ver el Atletismo como algo exigente, duro y frustrante.

Ya podrán tener nuestros hijos las mejores condiciones como atletas o ser entrenados por el mejor entrenador del mundo, que sin constancia no progresarán adecuadamente ni disfrutarán del Atletismo, siendo este más una carga que un divertimento.

La constancia en el entreno, el no faltar nunca, el hacer las cosas con progresión, el acudir descansados y con ganas de sacar todas nuestras fuerzas cada día disfrutando, pensando que hemos sumado para alcanzar la meta y llegar el día de la competición sabiendo que vamos a la misma a obtener los resultados que hemos sembrado, son los puntos clave de un deporte apasionante y que todos tenemos la posibilidad de disfrutarlo si sabemos entenderlo.

José Mª Blanco (Corredor Popular y padre de Atletas)